Pieza por pieza: descubren esquema para “armar” en Chile miles de tintas y tóner falsificados

Fue clave el cruce de información e investigación de las Aduanas Metropolitana y de Valparaíso junto a la Fiscalía Metropolitana Centro Norte y la BRIDEPI de la PDI.

Viernes 7 de agosto de 2026

Etiquetas por un lado, cartuchos y tintas por otro, y cajas, moldes y embalajes en cargamentos diferentes. Ese era el esquema que buscaba ingresar por separado al país todos los componentes necesarios para posteriormente montar productos que aparentaran ser tintas y tóner originales.
Los primeros indicios fueron detectados en el cruce de información entre las Aduanas Metropolitana y de Valparaíso, cuyos equipos de fiscalización e inteligencia fueron vinculando operaciones realizadas a través de distintos puntos de ingreso al país hasta establecer un perfil de riesgo común.
El Director Regional de la Aduana Metropolitana, Rodrigo Díaz, explicó que "este resultado es producto del trabajo coordinado de investigación y alerta permanente de Aduanas. Se trata de productos que vulneran la Ley de Propiedad Intelectual y que eran ingresados en forma separada por el aeropuerto y por el puerto de Valparaíso. Todo comenzó cuando detectamos el ingreso vía courier de etiquetas falsificadas de conocidas marcas de tintas y tóner. Una vez confirmamos tres casos de las mismas características, levantamos las alertas porque presumimos que existía la intención de utilizar esas etiquetas en productos que podrían estar ingresando por otra vía al país".
La alerta inicial fue un envío courier procedente de China con 2.532 etiquetas falsas para tintas y tóner de impresoras marca HP. A partir de este hallazgo se estableció como foco de riesgo al consignatario y su grupo societario. El seguimiento permitió detectar otros dos paquetes con etiquetas autoadhesivas y holográficas de las marcas HP, Canon y Epson. En total, las tres operaciones permitieron interceptar 44.923 etiquetas falsificadas.
El Director Regional de la Aduana de Valparaíso, Braulio Cubillos, destacó que "gracias a los contactos permanentes entre las Unidades de Inteligencia que comparten información, recibimos la alerta desde la Aduana Metropolitana y aplicamos perfiles de riesgo. Cruzando datos logramos establecer las conexiones hasta llegar a tres contenedores que declaraban contener, por separado, embalajes genéricos y más de 170 mil cartuchos y botellas de tinta, situación plenamente compatible con el hallazgo de las etiquetas detectadas en el aeropuerto. Con esos antecedentes informamos al Ministerio Público, que instruyó las diligencias para que la PDI desarrollara el trabajo investigativo que permitió obtener estos resultados".
El detalle de los hallazgos de la Aduana de Valparaíso contempla una importación de 16.420 cartuchos de impresión y tóner sin marcas visibles, compatibles con impresoras de las mismas marcas identificadas en las etiquetas falsificadas. Posteriormente fueron fiscalizadas otras dos importaciones a través del puerto de Valparaíso: una con 153.480 unidades de botellas de tintas, tóner y cartridge, además de bolsas para tintas, todo distribuido en 1.641 cajas. La segunda correspondía a 447 bultos con miles de embalajes, cajas, moldes, bolsas y bandejas. De esta forma, piezas que por separado podían corresponder a distintas operaciones de comercio exterior comenzaron a configurar un mismo esquema: ingresar los insumos por distintas vías para posteriormente reetiquetarlos y reembalarlos en Chile y comercializarlos simulando ser productos originales.
Los antecedentes y las operaciones detectadas fueron informados a la Fiscalía Anticorrupción e Investigaciones Especializadas de la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte, junto con el análisis de las importaciones realizadas por las empresas y personas naturales fiscalizadas. La investigación se desarrolló junto a la Brigada Investigadora de Delitos de Propiedad Intelectual (BRIDEPI) de la Policía de Investigaciones.
El vocero de la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte, Emanuel Ibaceta, señaló que "esta investigación permitió detectar una estructura que, presuntamente, se dedicaba a ensamblar y comercializar insumos de impresión falsificados. Los antecedentes reunidos indican que se ingresaban al país distintos componentes, como tintas, tóner, cartuchos, chips, etiquetas y material de embalaje, que luego eran utilizados para dar apariencia real y de originalidad a productos de marcas reconocidas. Gracias al trabajo coordinado entre la Fiscalía, la PDI y el Servicio Nacional de Aduanas, se realizaron entregas vigiladas autorizadas judicialmente. Estas diligencias permitieron recuperar una importante cantidad de especies y obtener evidencia relevante para esclarecer los hechos. Este caso da cuenta del daño que generan este tipo de delitos, que afectan la propiedad industrial, perjudican a consumidores e instituciones que adquieren productos creyendo que son originales y distorsionan la competencia en el mercado formal. La investigación continúa para establecer las responsabilidades que correspondan conforme a la ley".
Por su parte, el Prefecto Inspector Marcelo Romero, Jefe Nacional de Delitos Económicos de la PDI, explicó que "esta investigación es el resultado del trabajo coordinado entre la Brigada Investigadora de Delitos de Propiedad Intelectual, la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte y el Servicio Nacional de Aduanas, permitiendo detectar una estructura que ingresaba por separado al país los distintos componentes necesarios para ensamblar y comercializar tintas y tóner falsificados, simulando ser productos originales de reconocidas marcas". Agregó que "gracias a diversas diligencias investigativas, peritajes especializados y medidas intrusivas autorizadas judicialmente, fue posible incautar más de 55 mil productos falsificados, además de vehículos, documentación y otros elementos de interés criminalístico, cuyo avalúo supera los $4.300 millones".
Este procedimiento refleja el trabajo permanente interagencial para fortalecer el control de las fronteras y enfrentar nuevas formas de vulneración de la normativa. A través del análisis de riesgo, el uso de inteligencia y el intercambio de información entre sus distintas unidades, Aduanas busca anticiparse a operaciones cada vez más complejas, protegiendo a las personas de productos que pueden inducir a engaño, resguardando el comercio lícito y contribuyendo a combatir las redes que operan al margen de la ley.